¿Qué son las terapias dirigidas?
Las terapias dirigidas —también conocidas como targeted therapies— son un tipo de tratamiento oncológico que actúa específicamente sobre alteraciones moleculares o proteínas presentes en las células cancerígenas, bloqueando su crecimiento y diseminación. A diferencia de la quimioterapia tradicional, que afecta tanto a células tumorales como sanas, estas terapias buscan actuar de manera más selectiva, reduciendo los daños colaterales.
En Chile, su uso se ha expandido gracias al desarrollo de la oncología de precisión y al acceso a estudios de biomarcadores moleculares, que permiten definir qué pacientes pueden beneficiarse de ellas.
Algunos medicamentos ya forman parte del arsenal terapéutico:
Trastuzumab: indicado en cáncer de mama con sobreexpresión del gen HER2.
Rituximab: utilizado en linfomas y leucemias de células B con expresión de CD20.
Inhibidores de ALK o CD30: en ciertos linfomas no Hodgkin refractarios.
Inhibidores de tirosina quinasa: efectivos en cáncer de pulmón con mutaciones específicas.
Estos fármacos han demostrado mejorar tanto la sobrevida como la calidad de vida de las personas, incluso en escenarios de enfermedad avanzada.
¿Cómo se definen los candidatos a terapias dirigidas?
El primer paso es un diagnóstico molecular del tumor, que puede realizarse a través de:
Anatomía patológica: análisis de tejidos que identifican proteínas o mutaciones clave.
Biopsia líquida: estudio de ADN tumoral en sangre, una técnica menos invasiva que ayuda a detectar mutaciones tratables.
Estas pruebas permiten seleccionar a los pacientes que realmente se beneficiarán del tratamiento, evitando terapias innecesarias o ineficaces.
Beneficios principales:
Tratamientos más personalizados y efectivos.
Reducción de efectos adversos comparados con la quimioterapia.
Mejora de la calidad de vida en pacientes con cáncer avanzado.
Desafíos actuales:
Definir la secuencia óptima cuando existen varias opciones disponibles.
Manejar la resistencia tumoral, que puede aparecer con el tiempo.
Acceso y costo de estos medicamentos en sistemas de salud como el chileno.
Investigación y futuro en Chile
La investigación en ensayos clínicos continúa siendo clave para evaluar nuevas terapias dirigidas y combinaciones con otros tratamientos como la inmunoterapia. En Chile, el Instituto de Salud Pública (ISP) regula estos estudios y supervisa la seguridad de los fármacos en desarrollo.
Este esfuerzo no solo abre acceso temprano a terapias innovadoras, sino que también contribuye al avance del conocimiento en oncología.
Un paso firme hacia la medicina personalizada
Las terapias dirigidas marcan un antes y un después en el tratamiento del cáncer, ofreciendo alternativas más precisas y efectivas para muchas personas. En Chile, su integración en la práctica clínica avanza de la mano con el desarrollo de diagnósticos moleculares y la participación en investigación clínica.
En Oncocentro creemos que la educación y el acceso a la innovación son pilares para mejorar la vida de quienes enfrentan el cáncer. Te invitamos a seguir explorando nuestros contenidos en oncocentro.cl.